SU oficio es su vida. Desde niño se dio cuenta de que tenía madera de artista. Las cofradías de Málaga apreciaron su valía cuando hizo el trono del Cristo de la Sangre. Nadie le ha regalado nada y ha tenido que superar la incomprensión de gente que no quería reconocerle su calidad. Ahora, a sus 67 años, como él dice, sigue aprendiendo cada día, mantiene intacta la ilusión por el trabajo bien hecho y espera cerrar pronto con la Archicofradía de la Sangre el acuerdo para hacer el trono de la Virgen de Consolación y Lágrimas.
Sabor agridulce en el PP de Málaga, que pierde un escaño: "Seguimos
trabajando, esa es la gran conclusión del día de hoy"
-
Sabor agridulce en Málaga. El Partido Popular gana las elecciones con 53
escaños pero pierde la mayoría absoluta. La provincia, que aporta 17
diputados al ...
Hace 5 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario